Deduje con el tiempo que mi nombre, mi nacionalidad o mi edad te importan un carajo, así que simplemente diré que amo escribir y publicar historias a lo estúpido, sin tener mucho en cuenta si son leídas o no. Tengo aspecto enfermizo y la poca cordura que quedaba en mí ha sido reemplazada con un un sarcasmo erróneo y un pesimismo que me consume día día.
Sí... estudiar filosofía me ha desordenado la cabeza. Lo admito